El ajedrez, la predicción y la clarividencia: los secretos de la Nostradamus moderna

Índice
  1. La Nostradamus tailandesa y su método revolucionario
  2. El método revolucionario de la Nostradamus tailandesa
  3. El éxito y los desafíos de Ajarn Nong
  4. El tablero de ajedrez como herramienta de predicción
  5. La Nostradamus tailandesa y su impacto en la sociedad

La Nostradamus tailandesa y su método revolucionario

En el dinámico escenario de las prácticas esotéricas, Amunnata Lamwanna, conocida popularmente como Nongn o la Nostradamus tailandesa, ha establecido un intrigante vínculo entre las estrategias del ajedrez y las predicciones sobre el futuro. Utilizando un tablero de ajedrez como lienzo para desentrañar las cuestiones que le plantean sus clientes, esta vidente tailandesa ha logrado conquistar el continente asiático y cobrar más de 50 euros por consulta en su mejor momento. Su habilidad para conectar los intrincados patrones del ajedrez con la carta astral tailandesa le ha valido el reconocimiento en el mundo de la adivinación.

El método revolucionario de la Nostradamus tailandesa

Para aplicar su revolucionario método, Nong selecciona al azar cinco piezas de ajedrez de un cofre y las coloca en el tablero de manera aleatoria. Esta etapa crucial permite a la vidente interpretar los patrones que revelan los comportamientos futuros de sus clientes. Por cada pregunta, dos nuevas piezas son elegidas y dispuestas en el tablero. Cada una de las cuatro piezas utilizadas en el juego corresponde a un planeta y posee características específicas. El peón, personificando a Venus, refleja propiedades femeninas, altruistas y una personalidad abierta, mientras que el caballo alude a la Tierra, encarnando un carácter más directo, incontrolable y desconfiado, asociado a la masculinidad. Júpiter representa al rey, portando un temperamento frío, calculador y reflexivo, mientras que la reina, vinculada a Saturno, encarna la pasión, el impulso y la temeridad.

El éxito y los desafíos de Ajarn Nong

Ampliamente reconocida en el mundo de la adivinación tailandesa bajo el nombre Ajarn Nong, su reputación se cimentó en la habilidad de vincular este antiguo juego de estrategia con la predicción del futuro. Sin embargo, Nong enfrenta desafíos en su carrera como vidente. Aunque ha logrado cobrar más de 50 euros por consulta en su mejor momento, la videncia ha dejado de ser lucrativa en Tailandia, lo que ha llevado a Nong a planificar su futuro estableciendo su propia escuela de clarividencia. Además, su disponibilidad para consultas relacionadas con la pérdida de fetos se limita a una vez cada seis meses, con honorarios que ascienden a los 75 euros.

El tablero de ajedrez como herramienta de predicción

El tablero de ajedrez es algo más que un juego para esta mujer tailandesa. Utilizando las técnicas del Feng Shui como apoyo, Nong afirma que puede anticipar el futuro de las personas en función de cómo dispongan las piezas en el tablero de ajedrez. Según ella, cuando las personas juegan ajedrez, están mostrando su personalidad y su forma de enfrentarse al futuro. La pasión con la que se concentran en el juego le brinda la oportunidad de responder a sus interrogantes sobre su destino. La mayoría de las personas que buscan los servicios de Nong están preocupadas por problemas legales, asuntos comerciales o consultan sobre posibles ascensos en sus trabajos.

La Nostradamus tailandesa y su impacto en la sociedad

La historia de la autodenominada Nostradamus tailandesa ha generado interés en las redes sociales. Ajarn Nong, con su método revolucionario de predicción utilizando un tablero de ajedrez, ha logrado conquistar el continente asiático y cobrar más de 50 euros por sesión en su mejor momento. Su habilidad para interpretar los patrones del ajedrez y relacionarlos con la carta astral tailandesa ha generado admiración y curiosidad en miles de personas que buscan respuestas sobre su futuro. Aunque la videncia ha dejado de ser lucrativa en Tailandia, Nong planea establecer su propia escuela de clarividencia y seguir ayudando a las personas a desentrañar los misterios del futuro a través del ajedrez.

Subir